Programa para acompañar a pacientes de más de 65 años con cáncer a lo largo de todo el proceso, desde el diagnóstico hasta la recuperación.
El ejercicio adaptado busca mejorar la calidad de vida, reducir los efectos secundarios de los tratamientos y optimizar los resultados.
Programas adaptados a las capacidades y objetivos de cada paciente.
Combinación de ejercicios adaptados, de fuerza y de equilibrio.
Aplicaciones y recursos que orientan la práctica.
Supervisión profesional, implicación familiar y control del progreso.
Este programa de ejercicio está dirigido a pacientes con cáncer, durante el tratamiento o en fase de recuperación
Puedes apoyarte con los materiales informativos que encontrarás en el Kit de Prescripción SHAPE.
Lo encontrarás en el Kit de prescripción SHAPE.
Una vez inscrito, un profesional de SHAPE visitará o llamará al paciente para explicarle el programa y agendar la primera evaluación física
La eficacia de la actividad física adaptada en personas de más de 65 en tratamiento oncológico está respaldada por ensayos con resultados probados.
La eficacia de los programas SHAPE está respaldada por ensayos con resultados probados.
Dorothy Y.T. Fong
Lars M. Oldervoll
Julie Midtgaard
El programa SHAPE apoya a pacientes con distintos tipos de cáncer y en diferentes fases del tratamiento (quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia) o tras una intervención quirúrgica. El Kit de Prescripción SHAPE detalla los criterios de inclusión y exclusión para garantizar la seguridad y adecuación del programa a cada paciente. Antes de empezar, nuestro equipo evalúa el estado general de salud del paciente para ajustar el programa a su bienestar y resultados clínicos.
SHAPE complementa y refuerza los planes oncológicos existentes. Adaptamos el programa de ejercicio a cada etapa del paciente, desde el diagnóstico y el tratamiento activo hasta la recuperación. Colaboramos estrechamente con los equipos de oncología para facilitar la integración y ayudar a los pacientes a gestionar los efectos secundarios, mejorar la tolerancia al tratamiento y aumentar su bienestar.
La seguridad en pacientes en quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o fase postquirúrgica es prioritaria. Por eso, llevamos a cabo una evaluación oncológica individual antes de iniciar el programa. Contamos con profesionales cualificados que supervisan cada sesión y aplican protocolos específicos para controlar signos vitales, fatiga, recuentos sanguíneos y efectos secundarios. Mantenemos siempre una comunicación continua con el oncólogo para ajustar el plan si fuera necesario.
El proceso es simple y ágil: identificas a los pacientes elegibles y solicitas su derivación mediante un formulario. Nosotros gestionamos el seguimiento clínico y te enviamos informes regulares, minimizando el impacto en tu agenda.