Programa de recuperación oncológica

Apoyo a los pacientes durante y después del tratamiento

Programa para acompañar a pacientes de más de 65 años con cáncer a lo largo de todo el proceso, desde el diagnóstico hasta la recuperación.

El ejercicio adaptado busca mejorar la calidad de vida, reducir los efectos secundarios de los tratamientos y optimizar los resultados.

Beneficios de la actividad física adaptada para pacientes

Reduce los efectos secundarios del tratamiento

Mantiene la masa muscular y la movilidad

Mejora el ánimo y la resiliencia

Puede mejorar los resultados del tratamiento

Aumenta la autonomía y la calidad de vida

El programa consta de:

Planes individualizados

Programas adaptados a las capacidades y objetivos de cada paciente.

Variedad de modalidades

Combinación de ejercicios adaptados, de fuerza y de equilibrio.

Tecnología y herramientas

Aplicaciones y recursos que orientan la práctica.

Apoyo
y seguimiento

Supervisión profesional, implicación familiar y control del progreso.

¿Cómo derivar a un paciente?

Identifica pacientes elegibles

Este programa de ejercicio está dirigido a pacientes con cáncer, durante el tratamiento o en fase de recuperación

Informa al paciente sobre el programa

Puedes apoyarte con los materiales informativos que encontrarás en el Kit de Prescripción SHAPE.

Envía el formulario de derivación

Lo encontrarás en el Kit de prescripción SHAPE.

Inscripción e inicio del programa

Una vez inscrito, un profesional de SHAPE visitará o llamará al paciente para explicarle el programa y agendar la primera evaluación física

Evidencias y resultados para paciente con cancer

La eficacia de la actividad física adaptada en personas de más de 65 en tratamiento oncológico está respaldada por ensayos con resultados probados.

Contacto

Preguntas frecuentes

El programa SHAPE apoya a pacientes con distintos tipos de cáncer y en diferentes fases del tratamiento (quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia) o tras una intervención quirúrgica. El Kit de Prescripción SHAPE detalla los criterios de inclusión y exclusión para garantizar la seguridad y adecuación del programa a cada paciente. Antes de empezar, nuestro equipo evalúa el estado general de salud del paciente para ajustar el programa a su bienestar y resultados clínicos.

SHAPE complementa y refuerza los planes oncológicos existentes. Adaptamos el programa de ejercicio a cada etapa del paciente, desde el diagnóstico y el tratamiento activo hasta la recuperación. Colaboramos estrechamente con los equipos de oncología para facilitar la integración y ayudar a los pacientes a gestionar los efectos secundarios, mejorar la tolerancia al tratamiento y aumentar su bienestar.

La seguridad en pacientes en quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o fase postquirúrgica es prioritaria. Por eso, llevamos a cabo una evaluación oncológica individual antes de iniciar el programa. Contamos con profesionales cualificados que supervisan cada sesión y aplican protocolos específicos para controlar signos vitales, fatiga, recuentos sanguíneos y efectos secundarios. Mantenemos siempre una comunicación continua con el oncólogo para ajustar el plan si fuera necesario.

El proceso es simple y ágil: identificas a los pacientes elegibles y solicitas su derivación mediante un formulario. Nosotros gestionamos el seguimiento clínico y te enviamos informes regulares, minimizando el impacto en tu agenda.